El Gobierno ha visto con dolor que don Miguel de Unamuno, para quien la República había reservado las máximas expresiones de respeto y devoción y para quien había tenido todas la muestras de afecto, no haya respondido en el momento presente a la lealtad a que estaba obligado, sumándose de modo público a la facción en armas.
En vista de ello, y de acuerdo con el Consejo de Ministros y a propuesta del de Instrucción Pública y Bellas Artes.
Vengo en decretar:
Artículo 1º Queda derogado y nulo en todos sus extremos el Decreto de 30 de setiembre de 1934, por el que se nombraba a don Miguel de Unamuno y Jugo rector vitalicio de la Universidad de Salamanca, que creaba en este centro docente la cátedra "Miguel de Unamuno", señalando como titular de ella al mismo señor, y se designaba con dicho nombre al Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Bilbao.
Art. 2º Queda asimismo separado de cuantos otros cargos o comisiones desempeñara relacionados con el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.
Dado en Madrid, a veintidós de agosto de mil novecientos treinta y seis.
MANUEL AZAÑA
El ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Francisco Barnés Salinas.
Gaceta de Madrid, 23 de agosto de 1936, número 236, pág. 1427