Sábado - 22/08/1936 -
Ante la posición adoptada por don Miguel de Unamuno, el Gobierno republicano le declara cesante

El Gobierno ha visto con dolor que don Miguel de Unamuno, para quien la República había reservado las máximas expresiones de respeto y devoción y para quien había tenido todas la muestras de afecto, no haya respondido en el momento presente a la lealtad a que estaba obligado, sumándose de modo público a la facción en armas.
En vista de ello, y de acuerdo con el Consejo de Ministros y a propuesta del de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Vengo en decretar:
Artículo 1º Queda derogado y nulo en todos sus extremos el Decreto de 30 de setiembre de 1934, por el que se nombraba a don Miguel de Unamuno y Jugo rector vitalicio de la Universidad de Salamanca, que creaba en este centro docente la cátedra "Miguel de Unamuno", señalando como titular de ella al mismo señor, y se designaba con dicho nombre al Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Bilbao.

Art. 2º Queda asimismo separado de cuantos otros cargos o comisiones desempeñara relacionados con el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.
Dado en Madrid, a veintidós de agosto de mil novecientos treinta y seis.

MANUEL AZAÑA

El ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Francisco Barnés Salinas.

Gaceta de Madrid, 23 de agosto de 1936, número 236, pág. 1427