Entrevista a
Francisco Batiste Baila
por Anna Fibla Pauner
(Directora del Crònica de Vinaròs)
Esta entrevista ha sido para mí una de las más difíciles de realizar, no por el personaje, entrañable y que ha hablado con claridad y sencillez de todo, sino por los recuerdos que le he obligado a revivir y que nunca hubiesen tenido que suceder. Por ello quiero darle las gracias. Que su testimonio sirva para que nunca más se repita el exterminio de unos pueblos por otros. - Profesión: Marinero. - ¿Cuándo y por qué abandonó usted España?: Recuerdo que dejé Vinarós un Jueves Santo hará ahora 60 años, justo el 15 de abril de 193 8 , el mismo día que la península fue dividida en dos. Me fui por convicción y también por alistamiento militar. Abandoné España herido en uno de los últimos combates, cruzando la frontera pirenaica por el Perthus el día 8 de febrero de 1939. - ¿Qué recuerda de la vida de los exiliados republicanos en los campos franceses?: Recuerdo la situación tan dramática de todos los refugiados. Si esta situación tan caótica podía ser ?aceptada" por los militares, fue indigna de una nación democrática como Francia hacia miles de nuestros compratiotas: mujeres, niños, ancianos, internados sin ningún cobijo para resguardarse del rudo invierno y en condiciones higiénicas deplorables. - Tras estallar la II Guerra Mundial, se alista en los Regimientos de Marcha... Con el estatuto del refugiado político no teníamos ninguna obligación militar con Francia, pero para abandonar estos malditos campos se alistaron en el ejército francés miles y miles de republicanos formando varios regimientos. Pero en situación de guerra el resto de refugiados teníamos la obligación de la participación pasiva para trabajos agrícolas e industriales, así se formaron las CTE (Compañías de Trabajadores Españoles). - Y usted formó parte de ellas: Sí. Algunas fueron empleadas en los trabajos requeridos, pero otras, compuestas de unos diez mil españoles, burlando las convenciones hacia los refugiados fueron militarizadas y utilizadas en el mismo frente de batalla para construir fortificaciones. Yo formaba parte de una de ellas asentada en la línea Plaginot. - Es cuando en una ofensiva nazi es hecho prisionero por los alemanes. Sí, fue el 22 de junio de 1940. Conjuntamente con centenares de prisioneros aliados me enviaron a Alemania a los Stalags (campos de prisioneros de guerra). Allí permanecí hasta que el 21 de enero de 1941, cuando las autoridades nazis (Gestapo) no nos reconocieron el mismo estatuto que a los soldados aliados y cerca de siete mil prisioneros fuimos deportados a Mauthausen. El trato para con nosotros cambió radicalmente, fue infernal. Ya en la misma estación , entre culetazos y mordidas de perro, embarcamos en un vagón de mercancías todo cerrado... Estuvimos tres días encerrados sin recibir ninguna alimentación ni nada... Por la rotación solar comprendíamos que íbamos hacia el este, pero nosotros desconocíamos nuestro destino. Nos desplazábamos durante la noche en estos tre nes de la muerte. ¿Por qué por la noche? Pues porque pasábamos por muchas estaciones de ciudades. Lo que pasó allí dentro de los vagones fue indescriptible, fue demasiado cruel... La llegada al campo fue por la noche, también entre culetazos bajamos a nuestros amigos fallecidos y tuvimos que subir un sendero hasta llegar al campo, unos seis kilómetros a marchas forzadas... - Aquello fue una barbarie: Para describir las atrocidades en este siniestro enclave necesitaría páginas enteras del Crónica. ¿Qué era Mauthausen? Había dos grandes chimeneas que vomitaban humo, creíamos que eran para la calefacción de los barracones, ¿cómo habíamos de imaginar que allí quemaban ... ? No puedo contar más... fue terrible, todo fueron atrocidades que me es imposible relatar. Sólo mencionar que llegué al campo junto con dos vinarocenses más, al estar juntos nos infundíamos valor. Permanecí en Mauthausen hasta el 5 de mayo de 1945, cuando fuimos liberados por el ejército americano y "repatriados" el 28 de este mismo mes a Francia. - Sé que está muy interesado en difundir y dar a conocer los horrores del holocausto. Es lo único que nos,queda a los pocos supervivientes. Es nuestro objetivo y nuestro deber para con los amigos que se quedaron allí, entre ellos cinco vinarocenses jóvenes. Hemos de decir al mundo lo que allí. ocurrió aunque hayan pasado más de 50 años. - ¿Pertenece a alguna asociación internacional?: Sí, en Francia a la Asociación de Deportados, Internados, Resistentes y Patriotas.. Y en España a la Amical de Maunhausen, en Barcelona. Asociaciones apolíticas cuya razón scizial es la defensa de los derechos morales de las víctimas y perpetuarr la memoria de miles de nuestros amigos asesinados en los campos nazis, entre ellos varios vinarocenses. - Al ser liberado del campo de exterminio alemán regresa a Francia y se establece allí definitivamente. En Francia fui considerado como refugiado y apátrida. Es muy triste llegar a una nación desconc,cida de regreso de Mauthausen, sin hablar el idioma, sin ayuda financiera... y sin poder volver a España. Encontré a mi compañera y esposa actual, que me aceptó como era. - Regresa a España al instaurarse la democracia, ¿cómo encuentra a su Vinarós natal?: Después de 30 año ausente, el pasado no se puede olvidar. En el 38 dejé un pueblecito rodeado de murallas de sólo 7.000 habitantes. Cuando regresé a Vinarós ya tenía quizá 20.000 habitantes, reconocí la calle Sant Josep, donde yo vivía, pero ocros barrios, ni hablar.. Del paseo marítimo recordaba el Fora Forat, cuatro casitas... Me extrañó la urbanización tan salvaje que ha habido, sin plazas ni espacios verdes. Si miramos la plaza San Antonio vemos cómo los niños riñen para subir a los columpios. - Si fuese alcalde, ¿qué es lo primero que haría?: Esta idea no me puede pasar ni por la cabeza. Porque después de la Guerra Civil española no puedo afiliarme a ningún partido. En Mauthausen entramos 8.000 españoles, de diferentes partidos: socialistas, comunistas, republicanos, monárquicos y de otras creencias, judíos, gitanos... pero en Mauthausen nuestras ideas políticas las dejamos porque teníamos un combate común, sobrevivir y en lo que podíamos nos ayudábamos los unos a los otros. Digo esto porque con 21 concejales en Vinarós con la misma idea de trabajar por el pueblo, no pasaría lo que está pasando ahora. - Lo que más y lo que menos le gusta de Vinarós: El puerto lo que menos, pues recuerdo cuando conjuntamente con mi padre navegábamos a vela, y ahora es un puerto mercante muerto. Lo que más, el paseo marítimo. Y no digo la plaza de toros porque está tan vieja como antes. - Un personaje vinarocense: Recuerdo al maestro José Villaplana. - Su plato vinarocense preferido: Pues son los que no puedo comer después de haber estado en los campos de exterminio, aunque a veces hago alguna excepción con la paella y la cocina marinera. - Por último, nos puede contar su sueño dorado: Mi sueño es que la juventud no pase nunca más por los diez años de juventud que yo pasé. También es ver a mis nietos, que los tengo aquí y en Francia, felices.