INFORME FACILITADO POR LOS
"ANCIENS F.F.I. ET RÉSISTANTS ESPAGNOLS"
Luisa Alda, perteneció a la organización clandestina de la Resistencia en los departamentos del Sena, Orne y Normandía, desde los primeros días del mes de febrero de 1941 hasta la total liberación de Francia, como enlace. Su casa era punto de apoyo de uno de los responsables, Tejero, cuando regresaba después de algún "trabajo" en París, Burdeos, etc. Tejero fue asesinado por la Gestapo. En los últimos meses del 41, señaló a los responsables de la zona de París, al español Alfonso, para que lo incorporasen en los grupos de resistencia españoles de la zona Norte de París. Alfonso, actuó algún tiempo por esta zona, pasando luego a ser parte integrante del célebre y glorioso grupo Manuchian. Luisa era la encargada de la distribución de propaganda en un sector de Issy-les-Moulineux. Esto motivó su detención. En abril del 42 fue detenida y encarcelada en una celda de la policía de París. La golpearon y torturaron para que diese los nombres de los responsables y certificara los actos de sabotaje en que intervino su marido en el Fuerte de Issy, por lo que estaba detenido. Todo lo soportó con valentía ejemplar; la policía no logró sacarle ni una palabra comprometedora para sus compañeros. En la celda tenía consigo a su hija de quince meses, por ello la dejaron salir en "libertad vigilada". A pesar de esta vigilancia, se puso en contacto con dos responsables, Vizcaíno y Puerto, organizando un movimiento de solidaridad con los detenidos españoles encarcelados en la prisión de la Santé y más tarde en "Les Tourelles" (Puerta des Lilas, de París). Tras la evasión de ocho españoles, entre los que se encontraba su marido, tuvo que marcharse al departamento del Orne, enviada por la organización de los FFI. En la ciudad de Seés, los camaradas resistentes la ayudaron a resolver el problema del alojamiento para ella y la compañera de Alfonso. Allí, a pesar de las dificultades de movimiento que le causaba la corta edad de la niña, se puso en contacto con otra española, Catalina, y juntas utilizaban el cochecito de la pequeña para transportar los materiales explosivos desde Alençon a varios puntos de la región. Estos materiales servían para destruir las vías férreas, postes eléctricos y otras vías de comunicación. Durante todo el tiempo que estuvo por esta región de Alençon, fue el agente de enlace entre los grupos de sabotaje de Alençon, Argentan y Sées. Con nombre supuesto, fue movilizada por los alemanes para trabajar en la Intendencia general de Sées. Una semana más tarde, entre ella y la compañera de Alfonso, provocaron el incendio de una de las naves de la Intendencia, causando una considerable pérdida para los alemanes. Tras el desembarco de los Aliados, y cuando las tropas liberadoras se acercaban a Sées, se puso a la cabeza de un grupo de hombres y mujeres para atacar la Intendencia. Dueños de la situación, repartieron los víveres entre los habitantes de la localidad. Después de la Liberación formó parte del 41 Batallón de Seguridad de Guerrilleros Españoles, acantonados en Muret (Toulouse), hasta la desmovilización del mismo.