lo Senienc
Novembre 1998

Alicante

Capital de la provincia de su nombre, situada en la Comunidad Valenciana a 7 m de altitud sobre el nivel del mar. La ciudad se extiende en suave rampa desde la orilla del mar hacia las eminencias del interior, destacando el esbelto cerro del Benacantil, coronado por el castillo de Santa Bárbara.

Disfruta de un clima típicamente mediterráneo, con inviernos soleados de suaves temperaturas que casi nunca descienden a 0º C y veranos templados por la brisa del mar; la media térmica anual es de 19º C y la más fría es de 10º C. Este clima ha hecho de Alicante una auténtica ciudad de turismo invernal. Las lluvias son escasas, siendo su media anual de 350 l/m2. Se puede afirmar que el mar es el gran ornato de la ciudad a la que sus naturales llaman "la millor terra del món".

A principios de siglo contaba con sólo 50.000 habitantes; en 1930, con 70.000; en 1950, con 100.000. Desde esta fecha a nuestros días ha duplicado largamente su demografía.

El primitivo casco urbano se extiende ceñido al pie del Benacantil; el típico barrio de Santa Cruz cuelga sus vistosas e irregulares calles por la ladera del cerro. El casco viejo, pleno de tipismos, es un espléndido mirador cortado sobre la hermosa playa de Postiguet. El político Canalejas le dio un impulso de renovación en los primeros años de este siglo que continúa al paso del tiempo con ritmo acelerado.

Historia.- El primitivo Alicante es el llamado Tossal de Manises, hoy ocupado por el castillo de San Fernando, donde se han encontrado restos arqueológicos de la antigua colonia griega del siglo IV a. C. El general cartaginés Arrificar Barca le dio el nombre de Akra Leuka, que significa "Cumbre blanca". Los romanos la llamaron posteriormente Lucentum. El poblado romano fue destruido por los vándalos sin que se volviese a reedificar. Su actual emplazamiento se debe a los árabes como castillo de Alacant, formidable fortaleza en la cima del Benacantil, a cuyo pie se formó el poblado cedido por un reyezuelo de Murcia a Fernando III, siendo ocupado por su hijo Alfonso X el Sabio en 1248. Sublevada la población musulmana hubo de ser sometida por el monarca castellano, que la repobló de cristianos.

En 1296 el rey de Aragón Jaime II la incorporó a su reino, en el que continuó hasta la unificación de España en el reinado de los Reyes Católicos. El rey Fernando el Católico le dio el rango de ciudad y Carlos I le concedió el Toison de Oro por su lealtad en las guerras de las Germanías. En esta época se refuerzan sus murallas para prevenir los ataques de los piratas sarracenos, que en sus incursiones asolaban las costas del litoral.

La ciudad ha sufrido varios asedios, como el de la escuadra inglesa en la Guerra de Sucesión o el de las tropas francesas del duque de Angulema en 1823, venidas en ayuda de Fernando VII para implantar el absolutismo.

En 1844 tiene lugar una sublevación local de tipo progresista que acabó con numerosos muertos.

Alicante fue la última capital de España que en la guerra civil de 1936-1939 permaneciera bajo el régimen de la República.

Entre sus monumentos más importantes destacan: el templo de San Nicolás, elevado a la categoría de catedral, de estilo renacentista; la iglesia de Santa María, empezada a construir en el siglo XIV sobre los restos de una mezquita árabe y en la que es digna de destacar la fachada barroca y la pila autismal de carácter renacentista. A 4 km de la ciudad se encuentra el santuario de la Santa Faz, que guarda uno de los pliegues del paño con que la Verónica secó el rostro de Jesús. Según cuenta la leyenda, fue traído a Alicante por el sacerdote Pedro Mena en el siglo XIV. El Ayuntamiento es de fachada barroca del siglo XVIII con dos esbeltas torres.

Como edificios civiles destaca la Universidad, de reciente creacion, y varios centros de tipo universitario, como la Escuela de Formación del Profesorado, la de Ciencias Empresariales, el Instituto Musical Óscar Esplá y el Aula Cultural Gabriel Miró.

De su industria hay que destacar las modernas factorías de aluminio, productos alimenticios, productos químicos, fábricas de muebles, talleres de motores y maquinaria, industrias de cerámica y una importante factoría de tabacos. El turismo es otra fuente de riqueza de la ciudad, disponiendo de una importante red de hoteles modernos. Está comunicada por carretera y vía férrea con Valencia y Madrid. Es también importante el movimiento de su puerto marítimo.