lo Senienc
Novembre-Desembre 1991

La comarca de Cazorla, cuna del Guadalquivir

PREAMBULO

Agradezco a la Dirección de nuestro Boletín lo Senienc la publicación de este sencillo trabajo sobre la tierra de unos emigrantes de ella afincados en nuestro pueblo, que por razones de espacio publicará en dos partes.

De una manera especial quiero manifestar a través de estas líneas, mi más sincero reconocimiento al Sr. Severino Tiscar Tiscar, hijo de Cazorla, y vecino desde hace muchos años de la Sénia, su colaboración más entusiasta, aportando datos y documentos gráficos que me ha permitido realizarlo más completo.

Celebraré que los oriundos de aquella tierra que tengan la bondad de leerlo, se sientan complacidos al ver aparecer en las páginas de nuestro SENIENC, por supuesto de ellos también, rasgos característicos de la tierra que los vio nacer, porque hay que reconocer que es digna condición humana, que a pesar de la ausencia y de la distancia, no olvidar el lugar de nacimiento, y deseo desde el recuerdo de aquella tierra, y la hospitalidad y el afecto que han encontrado en las gentes de la Sénia, vivan felices y dichosos en esta nueva etapa de su vida.

1ª Parte

Los Olivos muestran su atormentada vetustez en esta zona, y marcan una ruta de riqueza sobre los pardos terrones toscamente asurcados: como los pliegues de los rostros de quienes los trabajan. Miguel Hernández supo cantarlo como nadie: "Andaluces de Jaén, aceituneros altivos / decidme en el alma, ¿quién /quién levantó los olivos?

Hacia oriente, todo el paisaje va ,evolucionando, y serán encinas, pinos, robles, y aún más variedades arbóreas las que enmarcarán la bella Quesada, el Santuario de Tiscar, la cueva del Agua, el curioso solar de Peal de Becerro, el abismal castillo de La Iruela, el conjunto monumental de la ciudad de Cazorla, y la sierra de este nombre, auténtico vergel de ascendentes escarpaduras donde surge a la luz desde las quebradizas rocas, el padre de los ríos andaluces: el Guadalquivir.

La fauna de esta sierra es variadísima: ciervos, mufiones, cabra montés, alcones, y lo mas interesante, los quebrantahuesos, la ave rapaz más grande de Europa y los únicos ejemplares que aún quedan. Los pueblos y caseríos que la esmaltan se han entretejido con los parajes, hasta tal punto, que piedra, cal, y vegetacion se funden en un todo indivisible.

Cazorla, una de las ciudades más hermosas de la provincia de Jaén, contaba hace algunos años con 16.000 habitantes. Hoy leducidos a menos de la mitad, porque sus hijos han tenido que emigrar hacia otros lugares en busca de mejorar su vida por la precaria situación de su agricultura. Pero han quedado sus olivos, sus monumentos de piedra, su historia remotísima, y su sierra con su adolescente Guadalquivir.

Su fundación se remonta a seis siglos antes de Cristo. Con los romanos se llamó Carcacena, y según nos cuenta la tradición, fue sede episcopal de San Isicio, uno de los siete "varones apostólicos" que vinieron a evangelizar Hispania.

Su religiosidad regular y contemplativa queda reflejada en cinco antiguos conventos de monjas: agustinas, carmelitas, clarisas, franciscanas, y mercedarias. El de éstas últimas, que actualmente sirve de edificio del Ayuntamiento, hace honores a la Plaza de Santa María, regio enclave con su esbelta torre, reloj, y campanario.

Sus pintorescas calles de extraordinarios desniveles, son concordantes con las aguzadas líneas de los rojos aleros. Es interesante su puente de Las Herrerías -sobre el adolescente Guadalquivir- del que se asegura fue construido en una noche por orden de los Reyes Católicos para que la reina Isabel pudiera atravesar de una a otra orilla.

En un antiguo caserón el 20 de marzo de 1179 se firmó el tratado de Cazorla entre Alfonso VIII de Castilla y Alfonso II el Casto de Aragón, por el cual quedaban en poder del rey aragonés las tierras conquistadas hasta Denia y Biar, y las tierras al sur de esta última en poder del rey castellano.

La documentación de Cazorla conocida con el nombre de Adelantamiento es lo bastante abundante para poder hacer un estudio completo, y saber la fecha de su nacimiento, seguir paso a paso los avatares de su existencia, y saber el momento justo en que muere para abrirse a la convivencia nacional contemporánea.

Según la obra "El Adelantamiento de Cazorla" de J.F. Rivera Recio, Canónigo Archivero-Bibliotecario de la Catedral de Toledo, la comarca estaba bajo la administración de los Adelantados dependientes de la sede episcopal de Toledo por donación del rey Fernando III el Santo de Castilla, según documento fechado en Salamanca el 20 de enero de 1231, iniciando la reconquista de estas tierras el arzobispo de Toledo Dn. Rodrigo Jiménez de Rada, y su existencia se divide en tres periodos:

1º 1231-1495. Donación, conquista, y estructura jurídico-administrativa.

2º 1495-1618. Decadencia, autonomía y cisma de los adelantados.

3º 1618-1812. El Adelantamiento sin adelantados.

El 2 de junio de 1694, Cazorla sufrió una terrible inundación causando estragos entre la población.

Durante la ocupación francesa fue saqueada e incendiada por los franceses.

Cazorla es cabeza de partido judicial y comprende nueve Ayuntamientos: Cazorla, Quesada, Peal de Becerro, Pozo Alcón, La Iruela, Huesa, Santo Tomé, Chilluevar e Hinojares.

Produce aceite, vino, cereales y fruta. Son originales las fiestas de San Isicio en las que se organiza la "caracolada". También es típica la romería que se organiza el último domingo de abril al Santuario de la Cabeza con la llamada "procesión colgante" por los vericuetos de la sierra.

Alberga el Museo de Arte y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir.